5 dic. 2007

El socialismo científico (Versión Española): We'll give them rights, but not too many rights...




A continuación, reproducimos la carta del Presidente de la Federación de Jóvenes Investigadores al Presidente del Gobierno "socialista." La explotación laboral en el mundo de la investigación (tanto en el Estado español como en Aragón) tiene el corte del socialismo científico. ¡Pasen y vean!



Estimado Sr. D. José Luis Rodríguez Zapatero,



Me dirijo a usted en calidad de presidente de la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI/Precarios) para transmitirle la absoluta decepción de nuestro colectivo por el errático rumbo de la política científica (si es que puede llamarse así) de su Gobierno durante esta legislatura.



A día de hoy, el Manifiesto por la investigación, promovido por nuestra Federación y suscrito por varios miles de científicos de todos los niveles, que presentamos en mayo de 2006, sigue teniendo total vigencia y constituye una deprimente foto fija de nuestro sistema de I+D+i: deficiente gestión de los recursos materiales, una carrera profesional que es simplemente una carrera de obstáculos, miles de científicos privados de los derechos sociales y laborales más básicos, etc.



Somos conscientes de que España no puede permitirse perder el tren de la I+D+i y por eso le exhortamos a que, como Presidente del Gobierno, asuma su responsabilidad y lidere, desde ya, un cambio de rumbo que mejore la desastrosa situación actual, adoptando soluciones inminentes a los graves problemas que le señalamos en esta carta, que son una muestra de la precaria situación de la investigación en nuestro país.En primer lugar, nos gustaría recordarle unas declaraciones suyas al diario El País hace casi 5 años (29 de noviembre de 2002),http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Zapatero/pide/becarios/investigacion/tengan/contrato/elpepisoc/20021129elpepisoc_4/Tes en las que manifestaba que es imprescindible que la sociedad asuma que los investigadores son trabajadores y que los científicos no pueden seguir en una situación de explotación. Lamentablemente, los buenos propósitos que usted manifestaba en la oposición se han quedado en el baúl de los recuerdos tras su acceso al Ejecutivo.



Su Gobierno, irónicamente autocalificado como "de progreso" y como "el gobierno de la extensión de los derechos sociales", ha excluido conscientemente del ámbito de aplicación del Estatuto del Personal Investigador en Formación a miles de científicos, que siguen financiados con beca y sin ningún tipo de derechos laborales ni sociales, sin lujos como cotización a la Seguridad Social, derecho a baja médica, permiso por maternidad, derecho a desempleo, acceso a formación y protección frente a riesgos laborales y un largo etcétera que avergonzaría a cualquier dirigente con un mínimo de compromiso social.



A pesar de llenarse la boca con la convergencia con Europa, se ignoran las recomendaciones de la Comisión Europea, que claramente señala que el investigador es un profesional desde el comienzo de su carrera, a nivel de postgrado: ¿convergencia con Europa, pero sin Europa?Su Gobierno tiene pendiente, con carácter inmediato, la reforma del Estatuto del Personal Investigador "en Formación" (EPIF) para garantizar que todos los investigadores españoles estarán amparados por la Seguridad Social y para solucionar la surrealista discriminación entre los investigadores predoctorales de primer y segundo año y los de tercer y cuarto: a pesar de realizar el mismo trabajo, sólo estos últimos tienen derecho a contrato laboral, contradiciendo las recomendaciones europeas y la equidad de la ley.



Le exigimos, señor Rodríguez Zapatero, que dé instrucciones para que el Ministerio de Educación y Ciencia cumpla la ley y proceda de inmediato a la contratación de los doctores destinados en el extranjero dentro de su programa de ayudas postdoctorales. Es kafkiano que se siga considerando como estudiantes a los poseedores del máximo grado académico y que el MEC diga que no le es posible legalmente contratar, cuando otros organismos están demostrando que pueden hacerlo sin problemas.



Es imprescindible que su Gobierno diseñe una carrera investigadora sólida, que permita la promoción profesional, no presente discontinuidad y vacíos entre las distintas etapas, ofrezca unas condiciones sociolaborales y retributivas dignas y garantice la estabilidad de los investigadores que hayan superado las evaluaciones oportunas.Señor Presidente, un sistema de I+D+i competitivo no se construye a base de fichajes de científicos-estrella ni de inauguraciones mediáticas de edificios. Es necesario pensar en las personas y garantizar que éstas se encuentran en unas condiciones que le permitan llevar a cabo su trabajo con comodidad.



Lamentablemente, todavía investigar en España es llorar y optar por la profesión científica en nuestro país conlleva todavía una intolerable carga de sacrificios. Con carácter de urgencia, su Gobierno debería considerar lo siguiente:- Las convocatorias de las ayudas tienen que coordinarse entre sí y con el calendario académico. Los plazos de resolución deben disminuir radicalmente (7 meses de media para las ayudas postdoctorales).- Deben fomentarse las ayudas a los grupos para la contratación de personal, lo que permitirá agilizar el procedimiento, ajustarse mejor a las necesidades del grupo, cubrir al investigador mientras no se resuelven otras ayudas, etc.- Las retribuciones de los investigadores tienen que estar en consonancia con el salario de los titulados superiores de la Administración Pública: hoy en día, los predoctorales del MEC no llegan ni a mileuristas. Las ayudas para desplazamientos postdoctorales rozan el umbral de la pobreza en diferentes países.- Los investigadores que hayan superado las evaluaciones oportunas tienen que tener acceso a un puesto estable. ¿Cómo podemos construir un sistema de I+D+i si no aspiramos a consolidar a los mejores científicos?



Es ahora el momento, señor Rodríguez Zapatero, de que su Gobierno diga claramente si su apuesta por la investigación es simplemente de boquilla o si realmente tiene la voluntad de crear una política científica seria, comparable a la de los países más avanzados de nuestro entorno. ¿Va a dar derechos sociales y laborales a todos los investigadores? ¿Va a adoptar la Carta Europea del Investigador? ¿Va a priorizar la inversión en recursos humanos?¿Organizará una carrera investigadora sólida? Si no, siempre nos quedará coger la maleta y emigrar hacia los países del que inventen ellos.



Barcelona, 13 de noviembre de 2007


David González Gálvez (Presidente de la Federación de Jóvenes Investigadores)

23 nov. 2007

Estado lamentable de la investigación en Aragón: la explotación laboral en el 2007



« El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Valencia, Pedro Ruiz, criticó hoy, en declaraciones a los medios de comunicación, las dificultades y la "falta de ayuda" a las que tienen que hacer frente los jóvenes investigadores en España a la hora de desarrollar su trabajo».

Así empezaba un artículo del Periódico de Aragón, tras la celebración de un encuentro de Jóvenes Investigadores de la Asociación de Historia Contemporánea en Zaragoza celebrado el septiembre pasado. La situación de la investigación en Aragón es lamentable. Las jóvenes investigadoras e investigadores de Aragón han visto disminuir sus derechos y aumentar el desprecio o despreocupación por sus problemas por parte de todos los organismos que investigan en Aragón. Despreocupación que se convierte en negligencia dado el régimen de explotación al que se ven sometidas las personas que investigan, que son jóvenes o, quizás, por el hecho de serlo. Desde la DGA, la Universidad de Zaragoza, la Institución Fernando el Católico, el Instituto de Estudios Turolenses y hasta la Federación Aragonesa de Solidaridad, se llevan a cabo prácticas de investigación que no se acogen al Estatuto de los Trabajadores, ni al Estatuto del Personal Investigador en Formación, ni a las recomendaciones de la Unión Europea en la materia, ni, menos aún, al sentido común.

En cuanto a la Universida de Zaragoza y al Gobierno de Aragón, en la última reunión de ABIJIA mantenía lo siguiente: « A la hora de redactar la convocatoria de las becas DGA, ha quedado patente el caso omiso que se hizo a nuestros avisos acerca de posibles “casos especiales” debido a la implantación de los programas master, y también el poco aprecio a nuestra proposición de colaborar a la redacción de estas convocatorias para evitar posibles “cagadas” como esta. Esto, al igual que la poca seriedad con que se tratan nuestras proposiciones por parte del Vicerrectorado de Investigación (que tras años de darnos la razón en todo no materializan absolutamente nada), ha terminado por colmar nuestra paciencia. ¡Que nosotros no perdemos parte de nuestro tiempo en reunirnos con toda esta gente para nada! Que sentimos que nos toman por el pito del sereno, y ya está bien. Hemos decidido que como medida vamos a mandar una carta a los medios, en forma de comunicado de prensa, en la cual se comente la poca seriedad con que se nos considera en la DGA, en la UZ, y también la poca implicación que demuestra el propio colectivo de investigadores ». Tampoco recibió ABIJIA contacto alguno por la denuncia de la “beca franquista” que creó su Vicerrectorado de Proyección Social.[i]

Respecto a la Institución Fernando el Católico, ni si quiera un Real Decreto como lo es el EPIF[ii] les ha impedido crear «una beca para la formación inicial en investigación destinada a titulados superiores universitarios mediante la realización de una tesis doctoral en la Universidad de Zaragoza» sin respetarlo en ningún momento. Se trata de una desobediencia tremenda de la legislación que conlleva la ausencia total de derechos laborales hacia la persona que la obtiene. Esto se debe a que sus investigadores no disponen de «relación laborar» alguna, tal y como lo transcriben dicha beca: «La concesión y disfrute de estas becas no implica relación contractual alguna entre los beneficiarios y la Institución "Fernando el Católico", ni de aquéllos con los centros a los que resulten temporalmente adscritos. Tampoco presuponen por parte de la institución receptora compromiso alguno en cuanto a la posterior incorporación del interesado a la plantilla de la misma».[iii] Además, dice, «El disfrute de una beca al amparo de esta convocatoria es incompatible con cualquier otra beca, así como con sueldos o salarios que impliquen vinculación contractual o estatutaria del interesado». Lo que en realidad significa para los interesados una prueba de fé, o una sentencia de muerte de toda posibilidad de cotización a la Seguridad Social durante tres años de su vida activa. ¿Tan caro han de pagar l@s investigador@s?

En el caso de la beca del IET, que tampoco cree que el EPIF le concierne, la redacción deja también claro que «se convoca una Beca de carácter predoctoral, dirigida a jóvenes investigadores». En cuanto a la implicación o no de una relación laboral el texto no dice nada en absoluto. Por lo tanto el becado, podría considerarlo como tal y reclamar cotización a la Seguridad Social y prestaciones por desempleo tras la expiración de la misma, ya que estaría obligado a « entregar una memoria final de la labor realizada».[iv] Para colmo, el presidente de la Diputación de Teruel y del IET, Ángel Gracia, destacó durante la presentación de estas ayudas que «las becas constituyen un “atractivo significativo para el mundo universitario” por el apoyo que suponen a la investigación académica».[v]

En cuanto a la Federación Aragonesa de Solidaridad, la situación es mucho peor en tanto en cuanto se dotan, de la manera más hipócrita posible, de códigos de conducta propios, olvidando algún que otro Estatuto de los Trabajadores o Estatutos de Personal Investigador en Formación. La beca que otorgan junto a la DGA y a la UZ, se publicó en junio de 2007. Dicha convocatoria evitaba acogerse al EPIF, dado que no era predoctoral como las anteriores, sino para un Diploma de Estudios Avanzados (DEA). Por supuesto, ni aún tratándose de una Federación que tiene como objetivo el Comercio Justo, consideraban que la persona que investigase debiera recibir Seguridad Social ni prestación social alguna. Esta es la cara más amarga de la «solidaridad», entre otras cosas porque ABIJIA se puso en contacto tras la convocatoria de 2006 para tratar de modificar estas situaciones y recibió el siguiente correo:

Estimad@s compañer@s de ABIJIA

Hemos recibido vuestro mail relativo a la convocatoria de la Beca de Investigación de Cooperación. La semana pasada no hubo nadie en la Oficina de la FAS, con lo cual el mail lo recibimos ayer lunes.

Dentro de la FAS de la Beca se encarga la Comisión de Educación y dentro de ella un grupo de trabajo.

Hemos reenviado vuestro mail a las personas miembro de dicho grupo, para que lo valoren y se pongan en contacto con vosotros a fin de resolver cualquier cuestión, duda... Al ser un grupo de trabajo los ritmos pueden ser algo más lentos, pero en breve se pondrán en contacto con vosotros.

Un saludo,

Estrelicia Izquierdo
Secretaría Técnica FAS
[vi]

Nadie se puso en contacto con ABIJIA, es más, la convocatoria del 2007 tiene las mismas condiciones que las anteriores. Quizás «en breve» no sea más que una fórmula de cortesía vacía de contenido, aunque muy solidaria, eso no se puede negar… De nuevo, se investigará por la solidaridad y el desarrollo « sin que ello signifique la existencia de relación alguna de carácter laboral entre el becario y esa Federación, la Universidad de Zaragoza o el Gobierno de Aragón». Además se exigía haber «trabajado» como cooperante, lo que implica otro paro forzado en cuanto a las cotizaciones a la Seguridad Social se refiere.[vii]

Está claro que el único apoyo capaz de las instituciones aragonesas a la investigación y a sus jóvenes investigador@s se encuadran, exclusivamente, dentro en el orden crematístico, vulnerando todo tipo de derechos sociales que obliga la legislación vigente. Ni siquiera trabajar para una Federación de ONGD permite hacerlo en situaciones de justicia social y laboral. ¡No se trata de caridad sino de investigación!

Volviendo al principio del texto, queremos terminar con la importante declaración que suponen las palabras de Pedro Ruíz Torres, y que secundamos, quien decía que «no podemos estar totalmente bloqueados por los sistemas tradicionales, y en ese sentido esperemos que en algún momento no se dediquen sólo pequeñas ayudas a la investigación sino que realmente exista un plan para incorporar a estos jóvenes a puestos de responsabilidad como se merecen y que tengan una trayectoria profesional acorde con su capacidad y con su formación».[viii] Como esperanza nos queda la denuncia realizada por la inspección de trabajo de Salamanca contra un incumplimiento del EPIF que sienta un precedente contra la propia Administración. Esperanza que requiere que se denuncie centro por centro. La solución para que se tomen en serio estos asuntos pasa, desgraciadamente, por vía de los Tribunales. Y, desgraciadamente de nuevo, a ninguna de las grandes centrales sindicales, «los que constitucionalmente tienen esa potestad» en palabras de Félix García Lausín, les preocupa el asunto dada la persistencia del mismo. Este señor, a colación asesor del Gabinete de la Presidencia del Gobierno y ex-secretario general de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, trasmitió a la FJI que parecían un sindicato. La FJI señala que «muy curiosamente, es lo mismo que nos "reprochó" el secretario general de la federación de enseñanza de CCOO, en la reunión que mantuvimos el año pasado».

Aunque nadie parece hacer nada por acabar con esta « neoexclavitud del siglo XXI », ni sindicatos, ni administraciones, ni federaciones de solidaridad, sino que más bien se sirven y se lucran de y con ella, esperemos que este tipo de acciones divulgativas sirvan para medir la gravedad de la situación en nuestras sociedades « democráticas » y la necesidad radical de actuar para poner fin a semejante espectáculo tragicómico.


_________________________
[i] Ver la primera entrada del blog.
[ii] Estatuto de Personal Investigador en Formación. Real Decreto/2006, de 27 de enero.
[iii] Para la IFC véase el articulado completo de la convocatoria [BOPZ nº 251 de 2/11/2006].
[iv] Para el caso del IET véase http://3w.ieturolenses.org/Convenios/IET/Home.nsf/documento/becas.
[v] Diario de Teruel, Miércoles, 24 de mayo de 2006.
[vi] Correo fechado [Tue, 14 Mar 2006 19:23:50 +0100]
[vii] BOA, 11 de junio de 2007. 6º Beca de Investigación sobre Cooperación al Desarrollo.
[viii] El Periódico de Aragón, 27 de Septiembre de 2007. Artículo completo en: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=353001

7 oct. 2007

Censura y Universidad: una pasión incesante










Autor(es):Observatorio de la Investigación en Aragón [observatorio.aragon@gmail.com]


Recientemente, el premio Nobel de Literatura surafricano J.M. Coetzee publicó un ensayo titulado Contra la censura. Ensayos sobre la pasión por silenciar. En él analiza cómo esa pasión funciona pese al desmoronamiento de los aparatos estatales de censura oficiales más conocidos y, como consecuencia de la ruptura del consenso liberal en torno a la libertad de expresión.[i]


En España, oficialmente, terminó con el cambio de la dictadura consorte a la monarquía parlamentaria que hoy disfrutamos. Se plasmó así en la Constitución Española (Art. 20, 2): El ejercicio de estos derechos[ii] no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa. Sin embargo, y pese al discurso oficial, la censura sigue aún presente. Y, desgraciadamente, no preocupa a casi nadie en la comunidad investigadora. Como trabajadoras y trabajadores de la investigación en Aragón, nos gustaría aportar un análisis que nos permita a todas y todos comprender cómo es posible que la censura todavía siga haciendo acto de presencia en nuestra sociedad. Y cómo la Universidad (especialmente la de Zaragoza, pero podría tratarse de cualquiera del Estado español) ni se plantea apenas como acabar con ella, todo lo contrario, la potencia y la mantiene como costumbre.


Por supuesto, en la práctica investigadora actual, existe una diversificación de la censura que consiste en la autorregulación o autovigilancia del investigador, la autocensura. Ésta opera de manera individual, pero se transmite y se enseña en el sistema educativo y a través de los medios de comunicación y de socialización. Nuestro interés, sin embargo, se centra en denunciar la presencia de la censura más rudimentaria y describir como ésta persiste en nuestra democracia postfranquista.

En primer lugar, es difícil denunciar estos casos, así que una de las primeras razones de su práctica actual es la ausencia de control y persecución de la misma. Desde la Universidad de Zaragoza (UZ), no existe ningún organismo ni carpeta de vicerrector que se encargue de encauzar las acciones contra la censura en la Universidad y hacia sus miembros. Quizás la respuesta a esto sea que no exista censura como tal, pero, como integrantes de la comunidad investigadora, sabemos que esto no es así: conocemos casos de corrección con bolígrafo rojo –como en las mejores épocas del Gabinete de Enlace franquista– de textos encargados a miembros de la comunidad investigadora más precaria de la UZ, es decir l@s becari@s. Cambios en la terminología empleada –como ricos por más pudientes y su antónimo, pobres por más desfavorecidos–, tachado de referencias históricas consideradas como tabú –relacionada con períodos revolucionarios relativamente recientes– o la exigencia de inclusión forzada de una lista de los caídos por Dios y por España que compensase la consideración de la represión hacia defensores de la República, son casos presentes en los encargos que realizan instituciones como Ayuntamientos, Diputaciones y otras instituciones públicas a miembros de la comunidad universitaria.


Así, bajo el pretexto de una corrección lingüística, correctores que distan mucho de serlo y, casualidad, formados en la época franquista, aprovechan para pasar la vieja tijera en aras de una terminología objetiva o apta para la comprensión de todos sin levantar viejas heridas. Sin embargo, hace tiempo que se ha estudiado el papel político de la lingüística y sus más férreos censores, demostrando la relación entre lenguaje empleado e ideología educuda o censurada.[iii]
Aún así, existen otros factores que retroalimentan la persistencia de la censura en, sorprendentemente, muchos más trabajos o encargos de lo que sería deseable en un régimen democrático consolidado. La censura de terminología o aspectos concretos de una investigación se sigue ejerciendo por los condicionantes siguientes:

- Invisibilidad del mismo acto de censura dentro de la comunidad universitaria: como hemos comentado antes, la mera plasmación en texto constitucional ha hecho que la denuncia se reduzca a los tribunales de justicia ordinario, obligando con ello al denunciante a exponerse a todo un sistema que la sigue ejerciendo y del que depende económicamente. La ausencia de organismos que velen por la autonomía y libertad de la investigación dentro de los centros de educación superior culpabiliza doblemente al censurado, en caso de que opte por sacarlo a la luz y aporte nombres precisos, marginalizándolo y desamparándolo ya que se trata de una situación que, aparentemente, ha dejado de existir.


- Precariedad laboral absoluta que sitúa a la persona que investiga en una dependencia e indefensión respecto a la institución que realiza el encargo y que lo somete a una censura previa. Estos encargos, en muchas de las veces, son dirigidos por profesores universitarios –a los que no se les censura tan fácilmente–, pero sin embargo el trabajo de campo lo realizan becari@s que son los que tratan de manera más directa con la institución en cuestión o con la editorial que publicará el trabajo –sometida ésta, por entero, a los designios del pagador–. La remuneración de la persona que trabaja en precariedad, se realiza a posteriori. La mayoría de las veces, no existe ni siquiera un contrato escrito. Y, también a menudo, se paga pasado un tiempo excesivo desde la realización del mismo. Todos estos hechos ponen en riesgo la autonomía de la trabajadora o trabajador precario que investiga, al que es muy fácil censurar al antojo.


- Corrección de los trabajos de investigación por parte de personal sin conocimiento alguno de la disciplina: como políticos, presidentes de la institución, alcaldes, etc.[iv] Éstos son meros pagadores, y, en muchos casos, representantes democráticos de la sociedad. Aunque sus deseos de influir en la investigación encargada, bajo pretexto personal de evitar un cuestionamiento por aspectos de la misma investigación que ponga en peligro su reelección o su popularidad, hacen que acaben ejerciendo una cesura anticonstitucional sin reparo ni control alguno.


Así, desde el Observatorio de la Investigación en Aragón, exigimos que se pongan medidas eficientes que alejen estas tijeras que todavía siguen aplicándose silenciosamente en los trabajos de investigación. Creemos necesario una reforma completa del estatus laboral de estas personas que investigan en una precariedad laboral absoluta ¡cual trabajadoras y trabajadores sin contratos! Esta situación es aprovechada por el sector privado, pero, desgraciadamente, también por instituciones públicas como el Gobierno de Aragón, Diputaciones provinciales y Ayuntamientos aragoneses, entre otras administraciones, para controlar, censurar, vigilar y castigar como antaño. Para evitar que esto siga así, también es necesario contar con un organismo independiente que encauce los casos ocurridos dentro del más alto nivel de investigación. También, desearíamos que se hicieran públicos casos concretos, que se señalara a los censores en régimen democrático para que no sigan ocupando cargos de responsabilidad. Esto último, sin embargo, sólo puede ocurrir cuando el investigador o la investigadora se apartan de esas garras de águila de dependencia y sometimiento, algo que en raras ocasiones ocurre.

No solamente está en juego la investigación en sí, sino la integridad de la investigadora o del investigador. Como plantea J.M. Coetzee en nuestra prensa «en el plano individual, es más que probable que la lucha con el censor adquiera en la vida interior del escritor una importancia que como mínimo lo distraiga de su verdadera ocupación, y en el peor de los casos fascine e incluso pervierta su imaginación. En los testimonios personales de escritores que han actuado bajo censura encontramos descripciones elocuentes y desesperadas del modo en que la figura del censor es incorporada involuntariamente a la vida interior, psíquica, y trae consigo humillación, asco por uno mismo y vergüenza. En fantasías no deseadas de esta clase, se suele experimentar al censor como un parásito, un invasor patógeno del yo-cuerpo, al que se rechaza con intensidad visceral pero nunca se expulsa por completo».[v]

Estamos, por tanto, ante el caso de un aspecto que las instituciones y universidades democráticas han descuidado, en el mejor de los casos, o potenciado, allá cada cual de reflexionar sobre su finalidad última.


[i] No hace falta irse a los casos últimos de censura operados desde sociedades islámicas contra las viñetas de Mahoma o el libro Los versos satánicos y su autor, Salman Rushdie. En sociedades democráticas como EEUU hay escuelas que no enseñan la Teoría de Darwin y empresas como Yahoo que colaboran con la censura de activistas pro-derechos humanos chinos. En España, recientemente, contamos con los casos de de la revista El Jueves respecto al retrato satírico de la monarquía, entre otras.
[ii] a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
[iii] Noam CHOMSKY: Sobre política y lingüística, Anagrama, Barcelona, 1971.
[iv] Lo planteó hace mucho tiempo John Milton. Si hemos de tener censores competentes y profesionales, dice Milton, es preciso que sean personas "por encima de lo común, a un tiempo estudiosas, sabias y sensatas". Sin embargo, para esas personas estudiosas, sabias y sensatas "no puede haber oficio más tedioso y desagradable (...) que convertirse en perpetuo lector de libros no escogidos. (...) Viendo, pues, que los que ahora poseen el empleo (...) quieren librarse de él, y que (...) no es probable que nunca los suceda (...) ningún hombre de valía, (...) podemos prever fácilmente la clase de que podemos esperar en el futuro: o ignorantes, imperiosos y negligentes, o vilmente codiciosos." Es decir, que las personas que nos tocan como censores son las que menos falta nos hacen. (cfr. J.M. Coetzee: “La pasión por silenciar”, El País, 1 de abril de 2007).
[v] Ibidem.

17 sept. 2007

Mensajes de apoyo

De la Plataforma contra la Corrupción y el Acoso en la Universidad Pública

Hola,

Contad con nuestro apoyo para vuestras iniciativas. De momento, publicaremos un link a vuestro site e incluiremos la sentencia sobre los criterios de evaluación, por ser importante en muchos casos (tenemos alguna denuncia sobre este tema).

Saludos!!!!

La Organización
De nodo50 (contra-información)
hola de nuevo,
Os lo agradecemos, de veras. Mucha veces no publicamos sobre estos temas porque no sabemos dónde buscar información, así que es la mejor "devolución" es saber que teneis la página y que estais haciendo esto (de las cabronadas que nos hacen en la universidad en Madrid solo nos enteramos por lista de correo). Estaremos pendientes de vuestra página para ir publicando cosas y de paso, metiéndolas en los indymedias. de todos modos, no dudeis en enviarnos enlaces de lo que consideres más relevante, sin ningún problema. para pelear contra estas burradas, el primer paso es saber que existen... seguimos en contacto, para lo que necesiteis...
salud y un abrazo
nodo50.org
Publicaciones en indymedia (Barcelona, Madrid, Valencia, Euskal Herria, Galiza):

11 sept. 2007

Campaña de ABIJIA UNETE!!!!

Hola a todos!!! Y bienvenidos al trabajo después de las vacaciones.

En ABIJIA volvemos con las pilas recargadas y dispuestos a trabajar de nuevo para mejorar la situacion de los becarios de investigación.Como ya sabeis, ABIJIA es la Asociación de Becarios de Investigación y Jóvenes Investigadores de Aragón. Puesto que en Aragón somos muchos investigadores (más de lo que se cree), es necesario que exista algun colectivo que se preocupe por nuestros problemas, y que nos ayude también a conocernos entre nosotros, ya que aunque procedemos de areas muy distintas, la labor de investigación que realizamos es la misma para todos.

En ABIJIA no sólo protestamos por mejorar nuestra situació laboral, sino que también intentamos realizar eventos divulgativos, como charlas informativas acerca de becas, o cómo hacer la declaración de la renta, etc. También se han conseguido mejoras importantes de nuestros derechos como trabajadores, como el hecho de que se nos haga un reconocimiento médico, igual que se hace con PAS y PDI (hablando de los que trabajamos en la Universidad) .
Sin embargo todavía queda mucho por mejorar. Aún hay muchas personas que dependen de "cutre-becas" que incumplen por completo el Estatuto del Personal Investigador en Formación (el famoso EPIF), y gente investigando sin nignún tipo de remuneración. Incluso las becas que parecen ser "de calidad" dejan al beneficiario sin los derechos básicos de un trabajador.
Por eso es necesario que exista una Asociacion encargada de centralizar las dudas y problemas que cada caso particular pueda presentar, así como de recoger las ideas que podais tener, y que también tenga un proposito innovador y divulgativo. En los últimos años el numero de asociados ha disminuido drásticamente. En parte debido al relevo generacional, y porque no hay conciencia de lo importante que es, en ocasiones, la "colectividad" . Sin representar a un numero importante de gente, la Asociación no tiene fuerza de cara a las instituciones a la hora de hacer reclamaciones oficiales, por ejemplo para problemas con los pagos.
El hecho de estar asociado no obliga en ningún momento a trabajar para la Asociación. Cada uno trabaja si quiere, pero asociarse es simplemente es una cuota simbólica de 6 euros al año, necesaria para que uno quede registrado como socio.Si quereis conocernos un poco más, podeis visitar nuestra página web www.unizar.es/ becarios. Allí encontrareis la manera de suscribiros a nuestra lista de correo, que es la manera de comunicarnos dudas o novedades. También encontrareis la manera de haceros socios, si lo deseais.
Saludos para todos

16 ago. 2007

INCUMPLIMIENTO DE ESTATUTOS

Tras el análisis de la sentencia publicada en este observatorio se desprende que se ha incumplido el art. 154 de los Estatutos de la Universidad de Zaragoza, donde se tipifica como derecho de los estudiantes el conocer previamente los criterios de evaluación.
Pero este no es un caso aislado. Las relaciones de la Universidad de Zaragoza con empresas de armamentos han sido denunciadas por el colectivo antimilitarista. La última de ellas en una feria de empleo de Zaragoza.
Denuncia este colectivo la ilegalidad que supone la presencia de dichas empresas en la Universidad de Zaragoza, ya que en sus Estatutos se compromete a fomentar los derechos humanos, la paz y el desarme en sus labores de formación, investigación y difusión.

15 ago. 2007

SENTENCIA JUDICIAL sobre programa Erasmus y ausencia de criterios de evaluación igualitarios por facultades e incumplimiento sistema ECTS
















COLABORA y DENUNCIA

SI QUIERES COLABORAR ESCRIBENOS

NO TE CALLES!!!

observatorio.aragon@gmail.com

Estudiar el franquismo con los mismos derechos laborales (vamos, sin ellos): Nueva "proyeccion social" de la Universidad de Zaragoza

La Universidad de Zaragoza, a través del Vicerrectorado de Proyección Social y Cultural y Relaciones Institucionales, en su nueva convocatoria para estudiar su actividad en el Franquismo,[1] niega los derechos sociales básicos para el/la trabajador/a que se dedique a esta investigación. Irónicamente los científicos que salieron de esta dictadura lucharon desde el principio de la Transición democrática por una dignidad en la investigación y por contratos laborales, en tanto trabajadores.[2] Desgraciadamente, las condiciones laborales no han variado en absoluto desde 1976, ya que la Universidad de Zaragoza no va a considerar como trabajador a la investigadora o investigador que les estudie su pasado franquista. Consideramos, en primer lugar, que se trata de una burla kafkiana de muy mal gusto.

Volviendo al siglo XXI, la convocatoria del Vicerrectorado de Proyección Social para estudiar La Universidad de Zaragoza durante el Franquismo incumple por entero la “Carta del Investigador y Código de Conducta para la Contratación de Investigadores" aprobado por la Unión Europea en 2005.[3] Aunque, desgraciadamente, se trata de una recomendación, creemos que no deja de ser un documento importantísimo para los derechos de los que investigan. Su desconocimiento e inaplicación convierte a la institución en cuestión en un organismo alejado de los estándares de calidad europeos e irrespetuosa con los derechos de un colectivo laboral explotado y no reconocido como tal. Dicho documento cosidera que «all researchers engaged in a research career should be recognised as professionals and be treated accordingly». Obliga además a respetar unas condiciones laborales básicas en tanto «trabajadores», algo que por otra parte está hace tiempo contemplado dentro de los códigos internacionales que regulan cualquier actividad laboral.
Un aspecto importante es la escasa duración de la beca, tratándose de un año prorrogable a otro más. Dicha duración no asegura apenas un posible Diploma de Estudios Avanzados o Título de Master, y menos aún convertirse en objeto de una Tesis Doctoral. Lo que sí asegura es una precariedad elevada en la posible investigadora o investigador. Mientras la UE aboga por una estabilidad y una permanencia del empleo del investigador/a, la Universidad de Zaragoza prefiere la inestabilidad en la investigación. A este respecto la Carta del Investigador y Código de Conducta para la Contratación de Investigadores dice lo siguiente: Employers and/or founders should ensure that the performance of researchers is not undermined by instability of employment contracts, and should therefore commit themselves as far as possible to improve the stability of employment conditions for researchers, thus implementing and abiding by the principles and terms laid down in the EU Directive on Fixed-Term Work.
Lo mismo podríamos decir en lo referente a la Carrera Investigadora. Con esta convocatoria, continua sin proponer medidas concretas para articular una digna Carrera Investigadora que mejore las precarias condiciones laborales de sus trabajadores.
Más grave resulta el incumplimiento del Estatuto del Personal Investigador en Formación (EPIF),[4] de orden nacional. Para empezar, no se acoge al mismo según las bases de la convocatoria. El EPIF considera a los investigadores como profesionales desde el momento en que comienzan las investigaciones conducentes a la obtención del grado de doctor y, como profesionales deben gozar de los derechos laborales correspondientes. Dado que dicha beca no conduce a la obtención del título de doctor, la institución no se siente obligada a considerar a la persona que investigue como trabajadora. Lo que implica que la persona que investigue no se acogerá a ningún régimen de la Seguridad Social. Así, si en el desempeño de su trabajo sufre cualquier accidente no será considerado como laboral. Tampoco recibirá prestación por desempleo alguna, pese a estar abogado al mismo al término de su trabajo. Cuando haya cumplido la edad de jubilación estos años y salario no será tenido en cuenta.
Creemos que es necesario poner fin a este tipo de abusos, más propios de otras latitudes y conductas empresariales irrespetuosas con los códigos de la OIT.
Finalmente, resulta paradójico que un vicerrectorado encargado de una “proyección social” incumpla unos códigos de conducta básicos y reconocidos estatal e internacionalmente. La investigación, a la que se le pretende dar una cierta proyección en la sociedad en la que se inserta, debe ser responsable, antes que nada, con la persona que la realice. Incumplida esta responsabilidad social básica queda anulada toda pretensión ulterior. Esperamos que dicho organismo recapitule y no obligue a estudiar una época tan poco respetuosa para con las trabajadoras y trabajadores con sus mismos medios, ya que dicha investigación podría considerar este aspecto en su estudio y alargarlo temporalmente hasta la actualidad más inmediata, heredera de este franquismo sin solución de continuidad. Al menos, en cuanto a derechos laborales se refiere.




[1]http://moncayo.unizar.es/unizara/actividadesculturales.nsf/ActiPorRef/0444/07?OpenDocument
[2]Senet-Josa, Joan: «La lucha de los trabajadores científicos» en Triunfo, núm. 678, 24 de enero de 1976, p. 29.
[3]The European Charter of Researchers (2005/251/CE); http://europa.eu.int/eracareers/europeancharter

[4] REAL DECRETO 63/2006, de 27 de enero.

15 jul. 2007

Nace el observatorio

El observatorio de la investigación en Aragón pretende «vigilar» cualquier irregularidad que se realice desde la Universidad de Zaragoza, especialmente por ser un ente público, en todo lo que se refiera a la investigación.

Julio 2007