20 nov. 2012

El Instituto de Estudios Altoaragoneses podría estar "dictando" a dedo la investigación que se hace con sus fondos


La sospecha de becas «a dedo» en el Instituto de Estudios Altoaragoneses y un análisis de los beneficiarios apuntan a una forma de investigar particularmente corrupta del régimen actual. El Observatorio de la Investigación en Aragón, o AragonMalinvestiga, como se quiera, ha tenido información por dos fuentes distintas de ciertas anomalías a la hora de otorgar unas becas de investigación del IEA, costeadas con dinero público de la señora y señor contribuyentes. Dirigido desde el año mil, o dos mil, por Fernando Alvira Banzo y allegados, ya que su familia colabora estrechamente en muchas de sus actividades, deciden también en este « Instituto » los políticos que gobiernan —pese a que ya no nos representen— en la Diputación de Huesca. El objetivo es investigar lo que se dicta y forzar a la emigración y al ostracismo al personal que no comulga con las ideas del poder.
Al margen de meras coincidencias, parece ser que ciertas instituciones, universidades y/o centros de «investigación» —a veces también muy estrechamente relacionadas con los círculos de decisiones—, cuando presentan una candidatura obtendrían un especie de «bloqueo», a diferencia de las personas científicas y mortales que no están en su «circuito». Esto supondría, de confirmarse la noticia, otra forma de robo al contribuyente más de los políticos y de sus lacayos de turno.
Además de este «bloqueo» institucional, pseudo mafioso, las becas que otorga la institución contienen más dudas a ojos de cualquier observación ciudadana que se practique con un mínimo de ética. Según las bases, suelen tener prioridad aquellos aspirantes «que no hayan obtenido ayudas en los últimos tres años». Sin embargo, algunos investigadores han obtenido una ayuda de investigación en 2004, en 2008 y en 2010. Por otra parte, personas con un pasado político más que evidente han sido también galardonadas con estas ayudas, lo cual representa un conflicto de intereses más que evidente para los miembros del tribunal.
Y puestos a soñar, otra evidencia más. En el consabido tribunal de resolución, donde los miembros y miembras ejercen de sabios ad hominem —por aquello de su arte de tener siempre la razón—, no participa ninguna persona que defienda los derechos de los solicitantes, ninguna asociación, ni ningún sindicato que pueda formar parte en esta toma de decisiones tan típica del régimen actual. Sabido es que estos actores sociales no colaboran tan fácilmente con el poder. Y... ¿para qué?, se preguntarían sus señorías en su día.
Por último, estas becas suponen un verdadero ¡salario! para el personal investigador. El fraude a la seguridad social consiste en no considerar que son trabajadores. ¡Pues lo son! Como lo son los esclavos, los sin papeles y cualquier persona que se deja la piel con su esfuerzo y sudor para sobrevivir.
Está visto que con este régimen corrupto vamos directos hacia el pasado pero, al menos, el personal científico que se indigne de ver semejante espectáculo podrá estar seguro que su trabajo no ha sido juzgado en función de su calidad científica, sino de prácticas que en nada se acercan a la justicia, a la democracia y a la transparencia. Sólo luchando contra estas corruptelas impediremos que se investigue lo que les conviene, lo que dicten y lo que les legitime. Cada día estamos más cerca de crear nuestras universidades ciudadanas y nuestras formas de financiación autogestionada y, cuando esté todo a punto, las mejores investigaciones, así como el pasado corrupto de estos «Institutos» postfranquistas, quedará para la posteridad escrito en blanco y negro.
Que nadie se espere una ciencia al servicio del pueblo mientras los grupos políticos y la cúpula directiva del Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA) sigan decidiendo juntos qué se investiga en Huesca. Toda la puta vida ha sido así, pero en tiempos de crisis todavía duele más.

12 mar. 2012

Crítica de la Carta abierta de los recién aliados (UGT, CCOO, FJI)

A veces sorprende que sindicatos como UGT y CCOO que nunca se preocuparon por el becariado hasta 2007 descubran la cruda realidad. Pero sorprende más ver como precarios abandona las estrategias de lucha activa que emprendió en épocas anteriores. Todo parece indicar que se están dando los último gritos y que no hay otra solución que continuar con el modelo de crecimiento anterior a la crisis. ¿Realmente era ese modelo una solución? Desde AragónMalInvestigama creemos que no, por supuesto que no, hay alternativas.

Esta carta abierta al Gobierno de turno dice que "El país se enfrenta a una “fuga de cerebros” multi-generacional", Desde aquí nos preguntamos ¿a sí? ¿y esto desde cuando? Puesto que esta situación no es nueva más valdría iniciar censos estadísticos que analicen esa fuga de cerebros con una perspectiva histórica más allá de la actualidad de la omnicrisis. De lo contrario, parece que todo es producto de la situación nueva, totalmente descontextualizado de una cadena de hechos que respondieron a lógicas impresas desde tiempo atrás. Queridas todas, esta situación ha sido más estructural en el sistema científico postfranquista español de lo que los nuevos aliados del precariado se imaginan.

Por otro lado, el fraude sistemático a la Seguridad Social por parte de las Administraciones del Estado tampoco parece preocupar a los firmantes de la carta. Sin embargo, ejemplos no faltan y el Estado sigue estafándose a sí mismo (véase, por ejemplo, la última convocatoria de los Lectorados MAE-AECID, donde "ayuda" aparece en todas partes y quiere decir "soborno" en lugar de "contrato"). Todavía hoy muchas "ayudas de investigación" siguen siendo trabajos asalariados en toda regla y muchos puestos de becarios no conducen a la obtención de ningún título. Pero en tiempos donde cualquier ingreso ha de ser defendido aunque lleve consigo un régimen de exclavitud, estas denuncias no parecen prosperar en las alianzas precarias. Y eso pese a que la Federación de Jóvenes Investigadores tenía una campaña al respecto en años anteriores que parecen haber tirado al olvido (¿habrá desaparecido la precariedad? ¿o lxs becarixs comprometidxs?).

La Carta abierta prefiere hablar de la inversión, la competitividad, la excelencia y más conceptos irrisorios dada la situación decadente del sistema científico español. A la vista de los medios donde se ha publicado todo parece indicar que su público no es otro que los inversores. En otra palabra: ¡la investigación está en venta! ¡Habran juego señores...! Este vocabulario neoliberal ha sido también una de las mayores lacras de Precarios, donde se han sucedido muchas discusiones para erradicar cualquier atisbo de rebeldía y compromiso con las bases más desfavorecidas. Seducir a inversores y a mecenas, fuesen éstos estatales o privados, siempre ha gustado más en la FJI. De ahí la pérdida constante de las personas más activas y luchadoras desde el año 2000. A día de hoy, ni siquiera sabemos cuántos precarios están organizdos ni de que manera. La megatransparencia de una tiki-web no impide que las decisiones sean corregidas en la cúpula, la cual se eligía (imaginamos que continúa siendo así) en las jornadas estatales. Otras veces, estas correcciones son más sutiles, así, por ejemplo, ante los post más radicales (como campañas de insumisión fiscal) los moderadores se atrevan a advertir: " como opinión personal dudo que en la FJI apoye esto, no digo que no lo intentes, pero no es una idea que vaya muy en la línea habitual, lo digo porque no te frustes" [1]. Como cualquier científico social observará, esto confirma un enfoque "desde arriba" en las formas de acción colectiva, corregidas eso sí con formas de participación más abierta que los clásicos sindicatos jerárquicos.

Por último, en dicha Carta abierta ni siquiera son capaces de imaginar una alternativa "desde abajo", "humanista" o "solidaria" al sistema de investigación en el que se forman los científicos del Estado esapñol, pues la alianza de CCOO, UGT y FJI clama que "[u]n modelo económico basado en la generación de conocimiento sólo tendrá éxito si se garantiza la estabilidad del sistema de investigación en términos de recursos económicos y humanos y si hay un sector privado que apueste por la investigación y la innovación"... Esta subordinación del conocimiento ante cualquier modelo económico, copia neoliberal por excelencia, es precisamente lo que ha conducido a la crisis actual y la solución no parece venir por los errores. La ausencia de propuestas radicales, autónomas y autogestionadas de las formas de hacer ciencia conducen a esta interiorización neoliberal y a propuestas siguiendo esta misma lógica. El precariado necesita urgentemente idear formas independientes y autónomas que aseguren que la ciencia es un derecho universal y sólo debe responder ante el pueblo, ni ante empresas lucrativas ni frente a Estados canallas que recortan derechos a la velocidad del fascismo de los años treinta. Es cierto que, en el caso de una investigación autónoma e indendiente bajo control popular, las ciencias huamanas llevarían ventaja frente a las ciencias que han dependido de una tecnología privatizada o transferida. Ello explica por qué los científicos humanos y sociales han sido atacados sin respiro y sufren mayores desigualdades que los que trabajan dentro de las ciencias duras. Todas las personas que han seguido investigando de forma autónoma e independiete, por principios puramente científicos y a pesar de condenarse a mayor precariedad y exclusión, saben que lo único que puede tambalear su reflexión son los hechos observados y los sujetos analizados, nadie más. Por el contrario, seguirán investigando más allá de la crisis, quizás más lento, quizás sin mucho público, pero de manera indefinida y durable.

Por último, la ausencia de alternativas también tiene que ver con una negligencia del mismo precariado. Si es cierto que somos los cerebros de la sociedad, ¿cómo nos hemos dejado engañar de esta manera? ¿de verdad que no podemos imaginar una ciencia que no sea sostenida más que a golpe de subvención arbitraria o de privatización? Desde este medio, creemos que la creación de un modelo alternativo es necesario, ha de ser lo más independiente y auto-organizado posible, aunque ello obligue a salir a la calle, a dejar los sillones universitarios, y colectivo,  incluso al margen de las empresas comerciales. Sí es posible, sí requiere tiempo, sí requiere una reflexión colectiva pero, dada la situación, esperar que el "Banco de Inversión Europeo y la Comisión Europea" sean los garantes del bienestar no es más que una manera de hacer brindis al sol, y tirar por la borda la lucha combativa de tantos años.

[1] Respuesta a la sugerencia de la campaña de insumisión fiscal dada por un precario que parece moderar el