A veces sorprende que sindicatos como UGT y CCOO que nunca se preocuparon por el becariado hasta 2007 descubran la cruda realidad. Pero sorprende más ver como precarios abandona las estrategias de lucha activa que emprendió en épocas anteriores. Todo parece indicar que se están dando los último gritos y que no hay otra solución que continuar con el modelo de crecimiento anterior a la crisis. ¿Realmente era ese modelo una solución? Desde AragónMalInvestigama creemos que no, por supuesto que no, hay alternativas.
Esta carta abierta al Gobierno de turno dice que "El país se enfrenta a una “fuga de cerebros” multi-generacional", Desde aquí nos preguntamos ¿a sí? ¿y esto desde cuando? Puesto que esta situación no es nueva más valdría iniciar censos estadísticos que analicen esa fuga de cerebros con una perspectiva histórica más allá de la actualidad de la omnicrisis. De lo contrario, parece que todo es producto de la situación nueva, totalmente descontextualizado de una cadena de hechos que respondieron a lógicas impresas desde tiempo atrás. Queridas todas, esta situación ha sido más estructural en el sistema científico postfranquista español de lo que los nuevos aliados del precariado se imaginan.
Por otro lado, el fraude sistemático a la Seguridad Social por parte de las Administraciones del Estado tampoco parece preocupar a los firmantes de la carta. Sin embargo, ejemplos no faltan y el Estado sigue estafándose a sí mismo (véase, por ejemplo, la última convocatoria de los Lectorados MAE-AECID, donde "ayuda" aparece en todas partes y quiere decir "soborno" en lugar de "contrato"). Todavía hoy muchas "ayudas de investigación" siguen siendo trabajos asalariados en toda regla y muchos puestos de becarios no conducen a la obtención de ningún título. Pero en tiempos donde cualquier ingreso ha de ser defendido aunque lleve consigo un régimen de exclavitud, estas denuncias no parecen prosperar en las alianzas precarias. Y eso pese a que la Federación de Jóvenes Investigadores tenía una campaña al respecto en años anteriores que parecen haber tirado al olvido (¿habrá desaparecido la precariedad? ¿o lxs becarixs comprometidxs?).
La Carta abierta prefiere hablar de la inversión, la competitividad, la excelencia y más conceptos irrisorios dada la situación decadente del sistema científico español. A la vista de los medios donde se ha publicado todo parece indicar que su público no es otro que los inversores. En otra palabra: ¡la investigación está en venta! ¡Habran juego señores...! Este vocabulario neoliberal ha sido también una de las mayores lacras de Precarios, donde se han sucedido muchas discusiones para erradicar cualquier atisbo de rebeldía y compromiso con las bases más desfavorecidas. Seducir a inversores y a mecenas, fuesen éstos estatales o privados, siempre ha gustado más en la FJI. De ahí la pérdida constante de las personas más activas y luchadoras desde el año 2000. A día de hoy, ni siquiera sabemos cuántos precarios están organizdos ni de que manera. La megatransparencia de una tiki-web no impide que las decisiones sean corregidas en la cúpula, la cual se eligía (imaginamos que continúa siendo así) en las jornadas estatales. Otras veces, estas correcciones son más sutiles, así, por ejemplo, ante los post más radicales (como campañas de insumisión fiscal) los moderadores se atrevan a advertir: " como opinión personal dudo que en la FJI apoye esto, no digo que no lo intentes, pero no es una idea que vaya muy en la línea habitual, lo digo porque no te frustes" [1]. Como cualquier científico social observará, esto confirma un enfoque "desde arriba" en las formas de acción colectiva, corregidas eso sí con formas de participación más abierta que los clásicos sindicatos jerárquicos.
Por último, en dicha Carta abierta ni siquiera son capaces de imaginar una alternativa "desde abajo", "humanista" o "solidaria" al sistema de investigación en el que se forman los científicos del Estado esapñol, pues la alianza de CCOO, UGT y FJI clama que "[u]n modelo económico basado en la generación de conocimiento sólo tendrá éxito si se garantiza la estabilidad del sistema de investigación en términos de recursos económicos y humanos y si hay un sector privado que apueste por la investigación y la innovación"... Esta subordinación del conocimiento ante cualquier modelo económico, copia neoliberal por excelencia, es precisamente lo que ha conducido a la crisis actual y la solución no parece venir por los errores. La ausencia de propuestas radicales, autónomas y autogestionadas de las formas de hacer ciencia conducen a esta interiorización neoliberal y a propuestas siguiendo esta misma lógica. El precariado necesita urgentemente idear formas independientes y autónomas que aseguren que la ciencia es un derecho universal y sólo debe responder ante el pueblo, ni ante empresas lucrativas ni frente a Estados canallas que recortan derechos a la velocidad del fascismo de los años treinta. Es cierto que, en el caso de una investigación autónoma e indendiente bajo control popular, las ciencias huamanas llevarían ventaja frente a las ciencias que han dependido de una tecnología privatizada o transferida. Ello explica por qué los científicos humanos y sociales han sido atacados sin respiro y sufren mayores desigualdades que los que trabajan dentro de las ciencias duras. Todas las personas que han seguido investigando de forma autónoma e independiete, por principios puramente científicos y a pesar de condenarse a mayor precariedad y exclusión, saben que lo único que puede tambalear su reflexión son los hechos observados y los sujetos analizados, nadie más. Por el contrario, seguirán investigando más allá de la crisis, quizás más lento, quizás sin mucho público, pero de manera indefinida y durable.
Por último, la ausencia de alternativas también tiene que ver con una negligencia del mismo precariado. Si es cierto que somos los cerebros de la sociedad, ¿cómo nos hemos dejado engañar de esta manera? ¿de verdad que no podemos imaginar una ciencia que no sea sostenida más que a golpe de subvención arbitraria o de privatización? Desde este medio, creemos que la creación de un modelo alternativo es necesario, ha de ser lo más independiente y auto-organizado posible, aunque ello obligue a salir a la calle, a dejar los sillones universitarios, y colectivo, incluso al margen de las empresas comerciales. Sí es posible, sí requiere tiempo, sí requiere una reflexión colectiva pero, dada la situación, esperar que el "Banco de Inversión Europeo y la Comisión Europea" sean los garantes del bienestar no es más que una manera de hacer brindis al sol, y tirar por la borda la lucha combativa de tantos años.
[1] Respuesta a la sugerencia de la campaña de insumisión fiscal dada por un precario que parece moderar el
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12 mar 2012
Crítica de la Carta abierta de los recién aliados (UGT, CCOO, FJI)
5 dic 2007
El socialismo científico (Versión Española): We'll give them rights, but not too many rights...

A continuación, reproducimos la carta del Presidente de la Federación de Jóvenes Investigadores al Presidente del Gobierno "socialista." La explotación laboral en el mundo de la investigación (tanto en el Estado español como en Aragón) tiene el corte del socialismo científico. ¡Pasen y vean!
Estimado Sr. D. José Luis Rodríguez Zapatero,
Me dirijo a usted en calidad de presidente de la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI/Precarios) para transmitirle la absoluta decepción de nuestro colectivo por el errático rumbo de la política científica (si es que puede llamarse así) de su Gobierno durante esta legislatura.
A día de hoy, el Manifiesto por la investigación, promovido por nuestra Federación y suscrito por varios miles de científicos de todos los niveles, que presentamos en mayo de 2006, sigue teniendo total vigencia y constituye una deprimente foto fija de nuestro sistema de I+D+i: deficiente gestión de los recursos materiales, una carrera profesional que es simplemente una carrera de obstáculos, miles de científicos privados de los derechos sociales y laborales más básicos, etc.
Somos conscientes de que España no puede permitirse perder el tren de la I+D+i y por eso le exhortamos a que, como Presidente del Gobierno, asuma su responsabilidad y lidere, desde ya, un cambio de rumbo que mejore la desastrosa situación actual, adoptando soluciones inminentes a los graves problemas que le señalamos en esta carta, que son una muestra de la precaria situación de la investigación en nuestro país.En primer lugar, nos gustaría recordarle unas declaraciones suyas al diario El País hace casi 5 años (29 de noviembre de 2002),http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Zapatero/pide/becarios/investigacion/tengan/contrato/elpepisoc/20021129elpepisoc_4/Tes en las que manifestaba que es imprescindible que la sociedad asuma que los investigadores son trabajadores y que los científicos no pueden seguir en una situación de explotación. Lamentablemente, los buenos propósitos que usted manifestaba en la oposición se han quedado en el baúl de los recuerdos tras su acceso al Ejecutivo.
Su Gobierno, irónicamente autocalificado como "de progreso" y como "el gobierno de la extensión de los derechos sociales", ha excluido conscientemente del ámbito de aplicación del Estatuto del Personal Investigador en Formación a miles de científicos, que siguen financiados con beca y sin ningún tipo de derechos laborales ni sociales, sin lujos como cotización a la Seguridad Social, derecho a baja médica, permiso por maternidad, derecho a desempleo, acceso a formación y protección frente a riesgos laborales y un largo etcétera que avergonzaría a cualquier dirigente con un mínimo de compromiso social.
A pesar de llenarse la boca con la convergencia con Europa, se ignoran las recomendaciones de la Comisión Europea, que claramente señala que el investigador es un profesional desde el comienzo de su carrera, a nivel de postgrado: ¿convergencia con Europa, pero sin Europa?Su Gobierno tiene pendiente, con carácter inmediato, la reforma del Estatuto del Personal Investigador "en Formación" (EPIF) para garantizar que todos los investigadores españoles estarán amparados por la Seguridad Social y para solucionar la surrealista discriminación entre los investigadores predoctorales de primer y segundo año y los de tercer y cuarto: a pesar de realizar el mismo trabajo, sólo estos últimos tienen derecho a contrato laboral, contradiciendo las recomendaciones europeas y la equidad de la ley.
Le exigimos, señor Rodríguez Zapatero, que dé instrucciones para que el Ministerio de Educación y Ciencia cumpla la ley y proceda de inmediato a la contratación de los doctores destinados en el extranjero dentro de su programa de ayudas postdoctorales. Es kafkiano que se siga considerando como estudiantes a los poseedores del máximo grado académico y que el MEC diga que no le es posible legalmente contratar, cuando otros organismos están demostrando que pueden hacerlo sin problemas.
Es imprescindible que su Gobierno diseñe una carrera investigadora sólida, que permita la promoción profesional, no presente discontinuidad y vacíos entre las distintas etapas, ofrezca unas condiciones sociolaborales y retributivas dignas y garantice la estabilidad de los investigadores que hayan superado las evaluaciones oportunas.Señor Presidente, un sistema de I+D+i competitivo no se construye a base de fichajes de científicos-estrella ni de inauguraciones mediáticas de edificios. Es necesario pensar en las personas y garantizar que éstas se encuentran en unas condiciones que le permitan llevar a cabo su trabajo con comodidad.
Lamentablemente, todavía investigar en España es llorar y optar por la profesión científica en nuestro país conlleva todavía una intolerable carga de sacrificios. Con carácter de urgencia, su Gobierno debería considerar lo siguiente:- Las convocatorias de las ayudas tienen que coordinarse entre sí y con el calendario académico. Los plazos de resolución deben disminuir radicalmente (7 meses de media para las ayudas postdoctorales).- Deben fomentarse las ayudas a los grupos para la contratación de personal, lo que permitirá agilizar el procedimiento, ajustarse mejor a las necesidades del grupo, cubrir al investigador mientras no se resuelven otras ayudas, etc.- Las retribuciones de los investigadores tienen que estar en consonancia con el salario de los titulados superiores de la Administración Pública: hoy en día, los predoctorales del MEC no llegan ni a mileuristas. Las ayudas para desplazamientos postdoctorales rozan el umbral de la pobreza en diferentes países.- Los investigadores que hayan superado las evaluaciones oportunas tienen que tener acceso a un puesto estable. ¿Cómo podemos construir un sistema de I+D+i si no aspiramos a consolidar a los mejores científicos?
Es ahora el momento, señor Rodríguez Zapatero, de que su Gobierno diga claramente si su apuesta por la investigación es simplemente de boquilla o si realmente tiene la voluntad de crear una política científica seria, comparable a la de los países más avanzados de nuestro entorno. ¿Va a dar derechos sociales y laborales a todos los investigadores? ¿Va a adoptar la Carta Europea del Investigador? ¿Va a priorizar la inversión en recursos humanos?¿Organizará una carrera investigadora sólida? Si no, siempre nos quedará coger la maleta y emigrar hacia los países del que inventen ellos.
Barcelona, 13 de noviembre de 2007
David González Gálvez (Presidente de la Federación de Jóvenes Investigadores)
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